Por Javier Rico, Revista “Energias Renovables”, www.energias-renovables.comLunes, 05 de enero de 2015

Hay otros sectores asociados a la madera que se recuperan (madera aserrada, tableros y en rollo industrial), pero la diferencia con los pélets es que estos no han dejado de crecer. Según el último informe de la FAO sobre el comercio mundial de madera, “la producción de pélets se disparó hasta un máximo histórico en 2013, impulsada principalmente por las políticas y objetivos de consumo en Europa”. Creció un 12% en 2013, alcanzando los 22 millones de toneladas. Estados Unidos es el mayor productor y exportador, y el Reino Unido el mayor consumidor e importador, debido a sus grandes centrales de carbón convertidas en plantas de biomasa.

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La producción y comercio mundial de pélets ha mantenido la pujanza de la bioenergía dentro del mercado de la madera, sobre todo tras comprobar que la leña y el carbón vegetal pierden fuerza. De los datos del informe 2013 Global forest products facts and figures, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se desprende que los pélets tienden a convertirse en la bioenergía de los países ricos (producción y consumo se centran en Estados Unidos y Europa) y la leña y el carbón vegetal a mantenerse como la de los menos desarrollados, con África encabezando las listas.

En general, la bioenergía, y muy especialmente los pélets, han hecho remontar el mercado de la madera junto a la madera en rollo industrial, la aserrada y los tableros. Según la FAO, estos sectores “se han recuperado plenamente tras la crisis económica de 2008-2009”, mientras que “la producción mundial de pasta y papel se estancó en 2012-13 debido en gran parte a una disminución del consumo en China, donde se publica cada vez más de forma electrónica en vez de usar los procesos de impresión tradicionales”.

Casi el 100% de la producción se concentra en Europa y Norteamérica
El mismo informe destaca que la producción de pélets de madera “se disparó hasta un máximo histórico en 2013, impulsada principalmente por las políticas y objetivos de consumo bioenergéticos en Europa”. Dicha producción creció un 12%, alcanzando los 22 millones de toneladas, y más de la mitad (13 millones de toneladas) fueron objeto de comercio internacional. Casi el cien por cien de la producción se concentra en Europa (62%) y América del Norte (34%), dejando porcentajes exiguos para Asia-Pacífico (3%) y Latinoamérica-Caribe (1%).

Los cinco principales productores de pélets en 2013 fueron Estados Unidos (5,5 millones de toneladas), Alemania (2,2 millones), Canadá (1,8), Suecia (1,3) y Letonia (1,1). Juntos suman el 55% de la producción mundial. Estados Unidos encabeza también la clasificación de mayores exportadores, seguido de Canadá, Letonia, Portugal y Rusia. En total alcanzaron en 2013 los siete millones de toneladas, es decir, el 56% de la exportación mundial.

Europa es la gran importadora de pélets
En el consumo cambia algo más la lista, al aparecer el Reino Unido en el primer lugar, situación que se explica por la conversión de grandes centrales de carbón (algunas con grupos que superan los 3.000 MW) en plantas de generación de electricidad con biomasa, principalmente con pélets industriales. La segunda posición en consumo es para Estados Unidos, y a continuación siguen Dinamarca (en similar situación que el Reino Unido, con alguna central de co-combustión), Italia y Alemania. En total suman 13 millones de toneladas, el 60% del consumo mundial.

La lista de los principales importadores se asemeja mucho al de los consumidores, con los primeros cinco puestos ocupados solo por países europeos (Reino Unido, Dinamarca, Italia, Bélgica y Suecia), que recibieron por esta vía nueve millones de toneladas de pélets en 2013, lo que supone un incremento del 46% con respecto a 2012. El informe achaca esta subida sobre todo al Reino Unido, que pasó de importar 1,5 millones de toneladas en 2012 a 3,4 millones de toneladas en 2013. Entre los cinco países mencionados coparon el 74% de la importación total.