Calderas de biomasa

Las calderas de biomasa son equipos compactos diseñados específicamente para su uso, ya sea doméstico en viviendas unifamiliares, edificios de viviendas o comerciales, existiendo también modelos para instalaciones industriales. Todas ellas presentan sistemas automáticos de encendido y regulación e, incluso algunas, de retirada de cenizas, que facilitan el manejo al usuario. Para aplicaciones de calefacción doméstica o comercial, estos equipos son de potencia baja a media, hasta 150-200 kW. Este tipo de sistemas alcanzan rendimientos entre el 85 y 95%, valores similares a los de las calderas de gasóleo o de gas.

Un caso concreto, cada vez más extendido, son las calderas de pellets. Debido a las características de este combustible: poder calorífico, compactación, etc, las calderas diseñadas para pellets son muy eficientes y más compactas que el resto de calderas de biomasa.

El funcionamiento de una caldera de biomasa es similar al de las calderas de gasóleo o gas, lo único que varía es el combustible. A groso modo, el combustible llega a la cámara de combustión en la cual se lleva a cabo el proceso de ignición, generando gran cantidad de energía calorífica que se transmite al agua, aire o fluido caloportador del sistema de calefacción o de agua caliente sanitaria, y a partir de aquí es conducido a los emisores (radiadores, suelo radiante, aerotermos, conductos…).

Los sistemas de alimentación de las calderas de biomasa que convencionalmente se utilizan son silos, es decir, un cuarto almacén de obra, o se cargan directamente a pequeños depósitos que presentan las calderas, y posteriormente mediante sistemas automatizados como son tornillos sinfín o sistemas de aspiración, se transporta el combustible desde el silo o depósito hasta la caldera. Los modelos avanzados incluyen encendido y limpieza de los cambiadores de calor automáticos así como extracción y compresión automática de las cenizas de forma que tienen que ser retiradas pocas veces al año. Algunos fabricantes ofrecen, incluso, monitorizar y tele controlar la operación de la caldera.

Caldera-de-biomasa

Ejemplos de sistemas de alimentación

Requisitos recomendados para elegir una caldera de biomasa

  • Rendimiento: mayor del 75%.
  • Emisiones de CO: menores de 200 mg/m.
  • Emisiones de partículas: menores de 150 mg/m.
  • Sistema automático de limpieza de los intercambiadores de calor y de extracción de cenizas.
  • Alta fiabilidad y fácil operación y mantenimiento confirmado por experiencias en proyectos similares no industriales.
  • Cumplimiento por parte de los equipos de todas las normativas europeas, nacionales, regionales y locales vigentes a la fecha de la instalación.
  • Antes de instalar una caldera de biomasa en su domicilio asegure el suministro de biomasa por un proveedor de confianza.

Emisiones

Cuando se tratan los impactos medioambientales existe la creencia común de que las chimeneas de leña generan mucho humo. Esto no es verdad para la combustión de biomasa en calderas de alta tecnología, como se observa en la siguiente gráfica las emisiones generadas en la combustión de los pellets globalmente son inferiores que las aportadas por gas o gasóleo. La comparación muestra, que los pellets cumplen mejor los límites de emisiones de CO2 y CO, punto importante para cumplimiento de protocolo de Kyoto (efecto invernadero, cambio climático…)

Preguntas frecuentes

Por supuesto. Una caldera es una máquina para generar calor. La única diferencia entre una caldera de combustibles derivados del petróleo como el gas natural, el propago o el gasoil y una caldera de biomasa es que esta última quema combustibles sólidos. El resto de la instalación en su vivienda será la misma, es decir, podrá aprovechar los radiadores, suelo radiante, aerotermos, acumulador de ACS, etc.

Desde el 2006 cada comunidad autónoma gestiona los programas de ayuda para el fomento de las energías renovables. Dentro de estos fondos de ayuda hay una partida presupuestaria considerable para estufas y calderas de biomasa. La subvención para este tipo de energía renovable varía, dependiendo de la comunidad autónoma, entre un 30 y un 50% del coste total de la instalación.

Las calderas de Biomasa son calderas del tipo doméstico son muy compactas que hacen, dependiendo del modelo, unos 140 cm. de altura por unos 40 cm. de anchura con una profundidad de unos 70 cm. La caldera necesita de un sistema de almacenamiento ya sea un silo de obra o una tolva (depósito de combustible). Cuanto más volumen tenga el sistema de almacenamiento elegido más autonomía tendrá la caldera.

Aproximadamente un Kg. de pellet tiene la mitad de poder calorífico que un litro de gasoil. En otras palabras, necesitaremos dos kilos de pellet o hueso de aceituna para producir la misma energía que un litro de gasoil. Un m3 de pellet pesa aproximadamente unos 650 Kg. Así pues, si en un año consume 2.000 litros de gasoil necesitará unos 4.000 Kg. de pellet o hueso de aceituna y este ocupará aproximadamente unos 6 m3. Por cierto, la biomasa ni huele, ni explota!

Una caldera de biomasa funciona exactamente igual que una caldera de combustibles fósiles, la única diferencia es que no quema combustibles fósiles sino biomasa sólida. Para alimentarla utilizamos sinfines en lugar de tubos. En resto es todo lo mismo. Las calderas de Biomasa vienen además acompañadas de detalladas instrucciones de montaje, y hay numerosos profesionales para dar un Servicio Técnico en toda la península. En todo caso y tal como se ha indicado antes, antes de proceder a comprar una caldera determinada debe confirmarse la disponibilidad de dicho servicio con el distribuidor correspondiente.

Cuando hay una combustión siempre hay una emisión de gases. La gran diferencia al combustionar biomasa, en lugar de derivados del petróleo, es que el CO2 emitido es neutro, es decir no estamos incrementado el nivel de CO2 ni del CO de la atmósfera ya que el carbono emitido es el mismo que volverá de forma natural, por fotosíntesis, a las plantas mientras que al quemar combustibles derivados del petróleo (gas natural incluido) estamos sacando un carbono que llevaba millones de años enterrados y lo estamos lanzando a la atmósfera.

Pero hay otros componentes, como por ejemplo el azufre, que son muy dañinos para nuestro planeta y que no se producen al combustionar biomasa.

Hay varios distribuidores de biomasa esparcidos por nuestro país y cada vez habrá más hasta que lleguemos al ejemplo de los países del centro y norte de Europa donde las grandes distribuidoras energéticas como BP o Shell ya están distribuyendo biomasa a domicilio. Además de los distribuidores profesionales varios consumidores están comprando la biomasa a cooperativas agrícolas y otros se lo producen ellos mismos.

Las calderas de Biomasa son totalmente automáticas. El usuario solo debe preocuparse de que haya combustible en el depósito. Al quemar biomasa estamos produciendo un pequeño nivel de ceniza, esta ceniza es recogida de manera totalmente automática en un cenicero que debe vaciarse desde unas cuatro veces al año hasta una cada dos años, según el fabricante. El nivel de biomasa dependerá del tipo biomasa que se utilice siendo mayor con cáscara de almendra que con pellet.

Mire el precio que paga por Kwh. Pregunte precio por Kg. de pellet o hueso de aceituna y divida por cinco para obtener el precio por Kwh. de la biomasa.

Kwh. gastados el año pasado X (precio Kwh. pagado el año pasado – precio Kwh. De la biomasa).

Esto le dará una idea aproximada del ahorro el primer año. No olvide de calcular una subida aproximada del precio de los combustibles fósiles de un 20% anual mientras que la tendencia para el precio de la biomasa es a la estabilidad.

Si utiliza gasoil, mire los litros que gastó el año pasado y multiplique por 10. Esto le dará aproximadamente los Kwh. que consumió el año pasado. Pregunte precio por Kg. de pellet o hueso de aceituna y divida por cinco para obtener el precio por Kwh. de la biomasa.

Kwh. gastados el año pasado X (precio Kwh. pagado el año pasado – precio Kwh. de la biomasa).

Esto le dará una idea aproximada del ahorro el primer año. No olvide de calcular una subida aproximada del precio de los combustibles fósiles de un 20% anual mientras que la tendencia para el precio de la biomasa es a la estabilidad.

La caldera de biomasa está considerada como un sistema que utiliza energía renovable y por tanto podrá disminuir justificadamente parte o todo el aporte energético suministrado por los captadores solares que exige la sección HE-4 del CTE.
Hay que tener siempre en cuenta que el CTE impone exigencias que hay que considerar como mínimas y hay que estar además a lo que puedan decir otras normativas autonómicas o locales.

Si, al combustionar biomasa se produce ceniza, dependiendo del tipo de biomasa habrá más o menos ceniza. El nivel de ceniza que producen las calderas de Biomasa puede ser de hasta el 1 al 2%. Es decir, por cada 100 Kg. de biomasa combustionados se produce 1 Kg. de ceniza. Esta ceniza no es contaminante, al contrario se puede utilizar como un muy buen abono para el jardín.

Varias localidades ya han optado por calefacción con calderas de biomasa para parvularios municipales. Utilizar calderas de biomasa no solamente es más económico y sostenible sino que además no contaminan, la biomasa no huele mal ni puede explotar.

El pellet esta realizado de aserrín prensado y por lo tanto no tiene ningún tipo de olor. La cáscara de almendra tampoco huele y, con respecto al hueso de aceituna hay que decir que sólo recomendamos quemar hueso de aceituna seco, y éste tampoco huele. Ninguna de las biomasas enumeradas huele cuando es almacenada ni cuando se combustiona.

Utilizar biomasa en sustitución de combustibles de origen fósil como son el gas natural, el gasoil o el propano tiene varios efectos positivos para usted y para los que habitamos este planeta. Primero, la biomasa es más económica que cualquiera de los combustibles derivados del petróleo.
Combustionar biomasa no contamina ni emite azufre, principal responsable del efecto invernadero. La biomasa se consigue al limpiar los bosques para evitar incendios forestales, también de la poda de los árboles frutales o son residuos agrícolas como por ejemplo la oliva o la almendra. Tenemos combustibles locales y no hace falta que importemos combustibles derivados del petróleo. Es bueno para nuestra economía, nuestros bosques y nuestro planeta.

Existe la creencia errónea de que la electricidad es una energía limpia. Esto es así en el lugar donde se consume pero no donde se produce. La gran parte de la energía eléctrica producida en nuestro país procede de centrales térmicas que están quemando carbón o derivados del petróleo. Si a esto sumamos las grandes pérdidas energéticas de las redes de distribución eléctricas hacen de la electricidad probablemente una de las energías más contaminantes del planeta.

Si, si lo desea se puede montar en “bypass” para que pueda poner una u otra en funcionamiento. También es posible montar un sistema de control de tal manera que si la caldera de Biomasa deja de funcionar conecte automáticamente la caldera actual. Esto es recomendable en lugares donde todavía no tengan asegurado el suministro de biomasa.

Estará en función de las horas de funcionamiento de la caldera, del combustible sustituido y del precio que pague por la biomasa. El dato a destacar aquí es que el precio de los combustibles fósiles indiscutiblemente subirá año tras año mientras que la tendencia del precio de la biomasa, que ya es muy inferior al de los combustibles fósiles, es a la bajada.